En el contexto de las centrales térmicas, la cogeneración y los procesos industriales que operan con calderas y turbinas de vapor, la calidad del agua y del vapor es uno de los pilares fundamentales para garantizar la fiabilidad operativa, la eficiencia energética y... Integridad de los activos. Entre todos los parámetros analíticos utilizados en el ciclo agua-vapor, la conductividad, en sus diferentes formas de medición, desempeña un papel central, siendo considerada por las normas internacionales como un parámetro clave.
Las normas VGB y EPRI, ampliamente adoptadas como referencias técnicas mundiales, sitúan claramente la conductividad como la herramienta principal para la detección temprana de la contaminación, lo que respalda la toma de decisiones operativas y previene mecanismos graves de corrosión y deposición.
Este artículo presenta, de manera técnica y aplicada, la importancia de las mediciones de conductividad específica, conductividad catiónica y conductividad catiónica desgasificada (DAC) en el ciclo agua-vapor, sus fundamentos, aplicaciones prácticas e impactos directos en la seguridad y los costos operativos de las plantas.
Fundamentos de la conductividad en el ciclo agua-vapor
La conductividad eléctrica del agua es una medida indirecta de la concentración de especies iónicas disueltas. En sistemas de alta pureza, como los modernos ciclos de agua y vapor, pequeñas cantidades de contaminantes iónicos son suficientes para provocar variaciones significativas en la conductividad.
Por este motivo, la conductividad destaca como un indicador global de pureza, capaz de detectar rápidamente la presencia de sales, ácidos, bases y productos de descomposición química.
Los principales métodos de medición aplicados al ciclo son:
- Conductividad específica: mide la conductividad total de la muestra, incluyendo todos los iones presentes.
- Conductividad catiónica (o ácida): mide la conductividad después de la eliminación de cationes alcalinos mediante una resina de intercambio iónico, lo que permite detectar contaminantes aniónicos fuertes como cloruros, sulfatos y nitratos.
La conductividad como parámetro clave
Las directrices de VGB y EPRI clasifican la conductividad como un parámetro clave, lo que significa que debe monitorizarse de forma continua y en línea, con tiempos de respuesta rápidos y alta fiabilidad.
La justificación técnica de esta clasificación se basa en tres factores principales:
- Respuesta inmediata a la contaminación: la conductividad reacciona instantáneamente a las entradas externas, como fugas en el condensador, fallos en el pulidor de condensado o contaminación del agua de reposición.
- Cobertura integral de riesgos: un solo analizador es capaz de indicar diversos tipos de fallos químicos.
- Base para los sistemas de niveles de acción: la conductividad respalda la filosofía de los niveles de acción (AL1, AL2 y AL3), lo que permite realizar correcciones antes de que se produzcan daños irreversibles.
Importancia de la conductividad específica
La conductividad específica se utiliza ampliamente en prácticamente todos los aspectos del ciclo agua-vapor, incluyendo:
- Agua de alimentación
- agua de la caldera
- Vapor saturado
- Vapor sobrecalentado
- Condensado
Funciones técnicas principales
- Evaluación integral de la pureza del agua
- Monitorización de regímenes químicos (AVT, OT, PT, CT)
- Control de purga en calderas de tambor
- Detección de variaciones operativas durante arranques y transitorios.
En el agua de alimentación y el vapor, los altos valores de conductividad específica indican un riesgo directo de deposición, corrosión bajo depósitos, corrosión ácida y transporte de contaminantes a la turbina.
En el agua de la caldera, la conductividad específica es esencial para el equilibrio químico, evitando tanto una concentración excesiva de sales como pérdidas innecesarias debidas a una purga excesiva.
Importancia de la conductividad catiónica
Según las normas VGB y EPRI, la conductividad catiónica se considera la medida más sensible para detectar la contaminación aniónica, especialmente la de los tipos más agresivos.
Contaminantes detectados con alta eficiencia.
- Cloruros (Cl⁻)
- Sulfatos (SO₄²⁻)
- Nitratos (NO₃⁻)
- ácidos orgánicos e inorgánicos
- Productos de degradación de las resinas de intercambio iónico
Relevancia operativa
Incluso cuando la conductividad específica parece mantenerse dentro de los límites aceptables, la conductividad catiónica puede revelar fallas incipientes, lo que permite tomar medidas correctivas antes de que los contaminantes alcancen regiones críticas como:
- Sobrecalentadores
- válvulas de control
- Turbinas de vapor
- Zonas de primera condensación
Esta característica convierte la conductividad catiónica en una herramienta indispensable para la protección de las turbinas y para prolongar la vida útil de los componentes del ciclo.
Conductividad catiónica desgasificada (DAC)
La conductividad ácida desgasificada (DAC, por sus siglas en inglés) representa una evolución fundamental en el concepto de monitorización química del ciclo agua-vapor, y está altamente recomendada por las directrices más modernas de VGB y EPRI para centrales eléctricas de alta fiabilidad.
Princípio de medição
Tras la etapa de intercambio catiónico, la muestra se somete a un proceso para eliminar los gases disueltos, principalmente CO₂, que es la causa principal de las lecturas elevadas y poco representativas en las pruebas convencionales de conductividad catiónica.
Con la eliminación del CO₂, la medición DAC ahora representa exclusivamente la contribución de ácidos fuertes, como cloruros y sulfatos, que son precisamente los contaminantes más críticos para el ciclo agua-vapor.
Importancia técnica del DAC
La medición con convertidor digital-analógico (DAC) ofrece importantes ventajas analíticas:
- Eliminación de falsas alarmas asociadas a la presencia de CO₂
- Clara distinción entre la contaminación real y las variaciones operativas normales.
- Mayor sensibilidad para detectar la entrada de sal.
- Mejor correlación con los riesgos reales de corrosión
Estas características hacen que el DAC sea particularmente valioso en ciclos con:
- Regímenes AVT(O) y AVT(R)
- Operación con cargas variables elevadas
- Salidas y paradas frecuentes
- Uso intensivo de aminas y acondicionadores orgánicos.
Aplicaciones típicas de DAC en el ciclo
La conductividad catiónica desgasificada es especialmente adecuada para:
- Condensado tras el pulido.
- Vapor sobrecalentado
- Entre otros puntos
En estas áreas, la captura directa de carbono (DAC) permite una evaluación mucho más precisa de la pureza química, lo que reduce las incertidumbres y aumenta la seguridad operativa.
DAC como soporte para niveles de acción (VGB)
VGB subraya que las decisiones operativas deben basarse en parámetros que reflejen los riesgos reales para el equipo. En este contexto, DAC resulta ideal para respaldar los conceptos AL1, AL2 y AL3, evitando acciones innecesarias y centrándose únicamente en los eventos que amenazan la integridad del ciclo.
Impacto directo en la integridad de los activos.
Los fallos en el control de la conductividad están directamente asociados con mecanismos de degradación graves, tales como:
- Corrosión bajo depósitos
- Corrosión ácida en zonas de condensación
- Agrietamiento por corrosión bajo tensión (SCC)
- Depósito de sales y sílice en las palas de las turbinas
- Pérdida de eficiencia térmica
La literatura técnica y la experiencia operativa demuestran que los episodios de contaminación que no se detectan a tiempo pueden provocar daños catastróficos, con importantes repercusiones financieras y operativas.

Caso práctico específico: el DAC evita una falsa alarma debida al CO₂.
En una central termoeléctrica que opera en modo AVT(O), con arranques frecuentes y variaciones rápidas de carga, se observaron alarmas recurrentes de alta conductividad catiónica en el agua de alimentación durante los períodos de arranque.
Situación inicial
- Conductividad específica dentro de los límites reglamentarios
- Conductividad catiónica que presenta picos intermitentes.
- Acciones operativas recurrentes: reducción de carga, inspección del condensador y del pulidor.
diagnóstico técnico
Un análisis detallado indicó que los picos estaban asociados con la entrada temporal de CO₂ durante las fases de calentamiento y desplazamiento de los gases disueltos, sin ninguna entrada real de contaminantes aniónicos agresivos.
En otras palabras, se trataba de falsas alarmas, lo que llevó a tomar decisiones conservadoras y a una pérdida de disponibilidad de unidades.
Implementación de DAC
Con la instalación de conductividad catiónica desgasificada (DAC) en el punto de alimentación de agua:
- Los efectos del CO₂ se eliminaron de la medición.
- La lectura comenzó a reflejar exclusivamente ácidos fuertes.
- Las falsas alarmas han sido eliminadas por completo.
Resultados obtenidos
- Reducción significativa de las intervenciones operativas innecesarias.
- Mayor confianza operativa en los datos analíticos.
- Mejora directa en la disponibilidad de la unidad.
- Aplicación más precisa de los niveles de acción de VGB
Conclusión del caso
Este caso demuestra que la captura directa de aire (DAC) no solo mejora la calidad de la medición, sino que también eleva el nivel de madurez operativa del ciclo agua-vapor, transformando el análisis en línea en una herramienta fiable y estratégica para la toma de decisiones.
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