Inicio » Industria » ¿Cómo capturar y almacenar carbono?

Industria

¿Cómo capturar y almacenar carbono?

Comprender la tecnología CCS y su papel en un futuro sostenible.

La captura y el almacenamiento de carbono se reconocen como una de las herramientas disponibles para ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. Como posible solución temporal, pueden desempeñar un papel valioso en los esfuerzos globales para mitigar el cambio climático. Pero, ¿cómo funcionan?

¿Qué es la captura y el almacenamiento de carbono?

La captura y almacenamiento de carbono, también conocida como CCS, es un proceso que consta de tres pasos principales: capturar el carbono directamente de las fuentes de emisión (o de la atmósfera), transportarlo de forma segura y, finalmente, almacenarlo o "enterrarlo" en lugares subterráneos adecuados.

Históricamente, las emisiones vinculadas a los combustibles fósiles han crecido exponencialmente; solo entre 1750 y 2010, aproximadamente la mitad de todas las emisiones producidas por el ser humano se generaron en los últimos 40 años de ese período. La tecnología CCS se centra precisamente en grandes fuentes estacionarias, tales como:

  • centrales eléctricas;
  • refinerías de petróleo;
  • Industrias del cemento y del acero;
  • instalaciones de procesamiento de gas natural.

Tecnologías de captura de dióxido de carbono

Existen diferentes métodos para evitar que el carbono llegue a la atmósfera. En las centrales térmicas, destacan tres técnicas principales:

1. Postcombustión

Es el método más común y versátil, ya que se puede adaptar a las plantas existentes. CO2 Se "extrae" de los gases de escape justo después de que se quema el combustible. Es como colocar un filtro sofisticado en la chimenea de la fábrica.

2. Precombustión

En este proceso, el carbono se elimina antes de la combustión. El combustible fósil pasa por un gasificador, generando un gas sintético. CO₂2 Se separa, dejando como residuo hidrógeno, que puede utilizarse como combustible limpio. Es una opción más económica que la postcombustión, pero difícil de implementar en instalaciones antiguas.

3. Combustión con oxígeno puro

En este caso, el combustible se quema en oxígeno puro en lugar de aire común. El resultado es un gas de combustión compuesto casi en su totalidad por vapor de agua y CO₂.2A medida que la mezcla se enfría, el agua se condensa, dejando tras de sí una corriente de carbono casi puro. Si bien es muy eficaz, el proceso requiere mucha energía inicial para separar el oxígeno del aire.

Transporte y producción de hidrógeno

Después de ser capturado, CO2 Es necesario transportarlo hasta el lugar de almacenamiento. El método más eficiente y económico es el uso de oleoductos. En Estados Unidos, por ejemplo, ya existen más de 5.800 km de infraestructura dedicada a este transporte. A menor escala, también se pueden utilizar barcos y camiones cisterna.

La conversión a hidrógeno es una alternativa para sectores difíciles de electrificar, como el transporte pesado y la calefacción doméstica. Actualmente, la forma más económica de obtenerlo es mediante el reformado de metano (utilizando gas natural). Sin embargo, para que este hidrógeno se considere "limpio", las emisiones de CO₂2 Los datos generados durante el proceso de reforma deben ser capturados y almacenados a través del CCS.

¿Cómo funciona el almacenamiento de dióxido de carbono?

El destino final del carbono capturado suele ser el subsuelo. El geoalmacenamiento consiste en convertir el carbono a un estado "supercrítico" (con propiedades líquidas y gaseosas) e inyectarlo en rocas sedimentarias porosas.

Entre las ubicaciones más prometedoras se incluyen:

  • Acuíferos salinos: Rocas profundas saturadas de agua salada que actúan como esponjas gigantes. Poseen un inmenso potencial de almacenamiento bajo océanos como el Mar del Norte.
  • Yacimientos petrolíferos en declive (recuperación mejorada de petróleo): El co2 Se inyecta para extraer el petróleo restante a la superficie (Recuperación Mejorada de Petróleo). La venta del petróleo ayuda a financiar el proyecto, aunque la quema de este combustible adicional reduce el beneficio ambiental general.
  • Carbón no explotable: El carbono puede inyectarse en depósitos profundos de carbón, liberando metano en el proceso, que puede recolectarse para obtener energía.

En el almacenamiento mineral, el carbono reacciona químicamente con los minerales de magnesio y calcio, transformándose en roca sólida y estable. Es el método más seguro, ya que no existe riesgo de fugas, pero requiere mucha energía para acelerar la reacción química, la cual tardaría siglos en la naturaleza.

¿Cuáles son los costos y riesgos de la captura y almacenamiento de carbono (CCS)?

Implementar CCS no es barato. La captura y compresión aumentan los requisitos de combustible de una central eléctrica en 25 40% a%lo que podría elevar el precio de la electricidad para el consumidor final hasta en 91%Sin embargo, los expertos sostienen que el costo de la inacción contra el cambio climático será drásticamente mayor.

La principal preocupación es el riesgo de fugas. El compuesto químico es asfixiante en altas concentraciones. Por lo tanto, las normativas estrictas (como la Directiva CCS de la UE) exigen:

  1. Monitoreo profundo: Utilización de sensores sísmicos y de presión para observar el comportamiento del gas en el yacimiento.
  2. Monitoreo superficial: Sensores en el suelo y en la atmósfera para detectar cualquier migración no deseada.

Incluso en zonas propensas a terremotos, como el proyecto Nagaoka en Japón, la tecnología ha demostrado ser segura: tras un fuerte temblor en 2004, no se detectaron fugas, lo que demuestra la resistencia de los embalses bien seleccionados.

Reducción de emisiones en procesos industriales

La captura y almacenamiento de carbono (CCS) puede transformar sectores que actualmente son importantes responsables del cambio climático:

  • Centrales eléctricas de biomasa: Al combinar la quema de residuos orgánicos con la captura y almacenamiento de carbono (CCS), es posible lograr emisiones negativasLa planta absorbe carbono a medida que crece, y cuando se quema, este carbono queda enterrado en lugar de volver a la atmósfera.
  • Acerías y fábricas de cemento: Estos sectores emiten el compuesto químico no solo a través de la energía que consumen, sino también mediante reacciones químicas inherentes a sus procesos. La captura directa suele ser la única forma de descarbonizarlos.
  • Procesamiento de gas natural: Algunos yacimientos, como el de Sleipner en Noruega, llevan desde 1996 extrayendo el carbono presente de forma natural en el gas y reinyectándolo en el subsuelo, evitando así los impuestos sobre el carbono y protegiendo el ecosistema.

Aunque la inversión en captura y almacenamiento de carbono (CCS) es elevada y existe debate sobre la desviación de recursos de las energías renovables, esta tecnología es fundamental para una transición energética realista. Permite que las industrias pesadas sigan operando mientras la infraestructura global se adapta, garantizando que el carbono permanezca donde debe estar: lejos de nuestra atmósfera.

Para las empresas y los gobiernos, los incentivos financieros —a través de impuestos o créditos al carbono— serán el factor determinante que marcará la velocidad de adopción de esta solución vital para el planeta.

Aprovecha esta oportunidad y profundiza en el tema: ¿Por qué es importante la descarbonización?

Anny Malagolini

Anny Malagolini es periodista, escritora y especialista en SEO con amplia experiencia en la producción de contenido web estratégico.

Funcionamiento y aplicación de los termopares